domingo, 10 de noviembre de 2013

También En La 2: Imprescindibles




El poeta catalán  Gabriel Ferrater (1922-1972) fue durante mucho tiempo director literario de Seix Barral, además de profesor de Lingüística y Crítica Literaria en la Universidad Autónoma de Barcelona. Traductor al catalán y al castellano de la obra de Kafka, Chomsky y Bloomfield, es autor de una importante y variada obra ensayística. Sin duda su obra poética, reunida en el volumen  Les dones i els dies (Las mujeres y los días), es una de las más destacadas de la literatura catalana contemporánea. El 27 de abril de 1972 se quitó la vida en su piso de San Cugat. Leemos su 
Estancia de otoño


La persiana, sin cerrar del todo, como

un sobresalto que se contiene para no caer al suelo,

no nos separa del aire. Mira, se abren

treinta y siete horizontes rectos y delgados,

pero el corazón los olvida. Sin nostalgia

se nos va muriendo la luz, que era de color

de miel, y que ahora es de color de olor a manzana.

Qué lento, el mundo; qué lento, el mundo; qué lenta,

la pena por las horas que se van

tan aprisa. Di, ¿recuerdas esta

estancia, verdad?

«Le tengo mucho cariño.

Esas voces de obreros -¿Quiénes son?»
                                                         Albañiles:

falta una casa en la manzana.
                            
          «Cantan,

y hoy no los oigo. Gritan, ríen,

y hoy, que callan, los echo a faltar.»
                            
         Qué lentas,

las hojas rojas de las voces, qué inciertas

cuando vienen a cubrirnos. Dormidas,

las hojas de mis besos van cubriendo

los refugios de tu cuerpo, y mientras olvidas

las hojas altas del verano, los días

abiertos y sin besos, el cuerpo,

en lo hondo, recuerda: todavía

tienes la piel hecha de s