martes, 20 de enero de 2015

BUSCANDO UNA COSA ENCUENTRO OTRA


En el blog de Álvaro Valverde, buscando algo sobre un poeta, encuentro este fragmento de una entrevista a Alberto Manguel, que escribió aquella historia de la lectura de la que ya hablé en clase. 

"¿Por qué cree que la lectura es un acto subversivo?", le preguntaba el periodista Antonio Paniagua al escritor Alberto Manguel en una entrevista publicada aquí atrás por el diario HOY.
El autor de Una historia de la lectura responde: 

"Porque puede enseñarnos a reflexionar y hacernos preguntas que son incómodas para el poder. La lectura enseña a cuestionar las leyes y las normas de cada sociedad para que ésta no se anquilose. La literatura nos muestra constantemente personajes y situaciones ambiguos, en las cuales la resolución es generalmente compleja. Y eso, en una sociedad que quiere crear consumidores, es peligroso". 


Luego, Paniagua añade: "¿Desconfía de la gente que no lee?", a lo que Manguel contesta: 

"No, me da un poco de pena. Es como alguien que no ha visto el mar o nunca se ha enamorado".

EL FUTURO ESTÁ CARGADO DE POESÍA

Hoy leemos en El País cómo se ha publicado la antología Humanismo solidario. Poesía y compromiso en la sociedad contemporánea, que vuelve a mostrarnos una poesía como grito y reacción a los tiempos de crisis en los que vivimos. Es volver a la poesía de autores como Gabriel Celaya, que hace casi sesenta años reivindicó la poesía social en su poema La poesía es un arma cargada de futuro. La antología reúne obra de 49 autores de 12 países: España, Argentina, México, Colombia, Bolivia, Perú, El Salvador, Ecuador, Túnez, Marruecos, Palestina, y Sáhara Occidental. Nosotros hoy recordamos ese poema de Gabriel Celaya:

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.

Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


Podemos escuchar el poema en la voz de Paco Ibáñez:

Y escuchad también a un alumno que quiere subir nota:

FERNANDO SERRANO NOS DESCUBRIÓ A FRANCISCO DE PEÑARANDA

Fallece el historiador extremeño Fernando Serrano Mangas

El historiador y profesor extremeño Fernando Serrano Mangas falleció ayer en Cáceres, a los 60 años de edad. Era doctor en Historia por la Universidad de Sevilla y profesor de la Universidad de Extremadura en la capital cacereña.

Natural de Salvaleón, donde nació en 1954, Serrano Mangas era reconocido, sobre todo, por sus investigaciones sobre España y el comercio marítimo con las Indias, un tema que había desarrollado en varias de sus obras. También fue un gran conocedor del mundo judío converso de la época de finales del siglo XV y XVI.

Fernando Serrano nos descubrió datos fundamentales para que hoy conociéramos quién era el propietario de la Biblioteca de Barcarrota. Era Francisco de Peñaranda, un médico judeo-cristiano nacido en Llerena que tuvo que huir de la Inquisición. Así conocimos el entramado sociológico y cultural de la Extremadura de aquella época. Su libro fue editado primero por Hebraica Ediciones y luego por la Universidad de Huelva, en un proyecto al que también contribuyó la Editora Regional de Extremadura. Además fue un bibliófilo experto que le permitió encontrar obras importantes, alguna de las cuales regaló a la Biblioteca de Extremadura. Serrano Mangas donó algunos libros importantes que había conseguido adquirir como aficionado e investigador, enriqueciendo así el patrimonio el patrimonio cultural extremeño con estas aportaciones.


Sí, el propietario de la Biblioteca de Barcarrota se llamaba Francisco de Peñaranda y era médico. Casi con total seguridad había nacido en Llerena y más que un judío converso parece haber sido un criptojudío, un hombre que aparentaba haberse convertido al cristianismo pero practicaba en secreto la religión judaica. Él fue la persona que escondió El Lazarillo, El Alboraique, la Oración de la Emparedada y otros libros en el doblao de una casa de Barcarrota. Así lo mostró el ahora fallecido Fernando Serrano Mangas en su obra titulada El secreto de los Peñaranda. El trabajo hecho por este historiador e investigador extremeño ha sido tan pormenorizado que incluso llega a fijar la fecha en la que los libros fueron tapiados, protegidos con paja, en un muro maestro de la vivienda.

Fernando Serrano descubrió la identidad del propietario de los libros cuando estaba investigando sobre un armador de barcos llamado Gonzalo Milano y se encontró con el testamento de la hija de éste, Catalina Ponce, viuda de un descendiente de Francisco de Peñaranda. En ese testamento «ordena vender las propiedades que le quedaban en Barcarrota, entre ellas una casa frente a la Iglesia de la Virgen del Soterraño. Entonces recordó que los libros habían sido encontrados en el tapao de una casa que está justamente frente a la iglesia de la Virgen. Las obras fueron descubiertas en 1992 cuando se derribó el muro en el que habían sido escondidas. A finales de 1995, tras diversas peripecias y regateos comerciales, se hizo pública la noticia del descubrimiento.

Dos puntos despertaron el interés por encima de los demás: la aparición de un Lazarillo, impreso en Medina del Campo (1554), en una edición que ya nadie conocía, y la identidad del propietario de los libros, así como las circunstancias que le obligaron a esconderlos. Sobre la procedencia del Lazarillo, Fernando Serrano nos enseñó que «casi con total seguridad, el Lazarillo debió de llegar a las manos de Peñaranda a través de Andrés Jaramillo, un médico que murió en Medina del Campo pero que debió formarse profesionalmente en el hospital de Barcarrota con Francisco Peñaranda como maestro.

Sobre la identidad del propietario de los libros, el autor señaló que éstos eran propios de un médico de origen judío que pudo esconderlos para ocultar su actividad ante las campañas de limpieza de sangre que llevaba a cabo la Inquisición. Con respecto a la fecha en que Peñaranda escondió los libros, Fernando Serrano señaló que debió ser entre enero y marzo de 1557, cuando éste abandona su casa de Barcarrota y aparece en el hospital de Olivenza, en la Santa Casa de la Misericordia.

Como Biblioteca de Barcarrota se conoce el conjunto de los diez libros impresos y un manuscrito del siglo XVI hallado emparedado en agosto de 1992 en una casa de Barcarrota, durante las obras de reforma de una vivienda, y que fue dado a conocer a los medios públicos en diciembre de 1995, cuando la Junta de Extremadura compró ese fondo bibliográfico a la familia propietaria de la vivienda. Entre los libros emparedados figuraba una edición de 1554 del Lazarillo de Tormes, hasta el momento desconocida.

Los libros encontrados pueden situarse en un arco temporal que va desde 1525 a 1554 y tienen en común su carácter heterodoxo, su condición de textos comprometedores por sus contenidos o por su autoría, y son obras mayoritariamente incluidas en los índices inquisitoriales de libros prohibidos en la época. Junto al lazarillo también estaba un manuscrito italiano de contenido erótico, un pequeño tratadito de exorcismos, un ejemplar único de la Oración de la Emparedada en portugués, una edición latina de la Lingua de Erasmo, un tratado de quiromancia...

Era una biblioteca clandestina, cuyo perfil explica su ocultación y que hayan pervivido durante varios siglos tras una pared del doblado de una vivienda particular.

Los libros fueron adquiridos en diciembre de 1995 por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, que los dio a conocer al público en una exposición organizada en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo de Badajoz en enero de 1996. La primera pieza que centró la atención de los investigadores fue, lógicamente, el Lazarillo, y fue la primera en editarse facsimilarmente en julio de 1996. Se culminó la restauración de todo el fondo en febrero de 1998. El 23 de abril de 2002 fue inaugurada oficialmente la Biblioteca de Extremadura en Badajoz, y desde esa fecha se encuentran los ejemplares del hallazgo de Barcarrota entre su fondo antiguo.

lunes, 19 de enero de 2015

UNA TARDE PARDA Y FRÍA DE INVIERNO


Una tarde parda y fría de invierno. La de ayer. La de hoy. La de nuestro recuerdo. 
Comenzamos las lecturas del poema diario con el poema que nuestra profesora Coro Carrillo ha seleccionado para el Poema del mes que durante todo el curso estamos seleccionando. Sus sensaciones son también las nuestras. Gracias a ella por traernos hoy este poema. Coro dice así:

Sí, un año más. Y cuesta coger el ritmo, ¿verdad? Por eso hasta hoy mismo no tenemos nuestro poema del mes de este nuevo año. No sé qué os parecerá a vosotros, pero a mí este poema de Antonio Machadosiempre me trae la sensación del frío de enero y también, claro, la nostalgia y el desasosiego del tiempo, a la vez siempre igual y siempre corriendo.
Coro.

Y Antonio Machado así:
RECUERDO INFANTIL 
        
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.


Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.


Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano. 


Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón». 


Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

domingo, 18 de enero de 2015

DESAFORISMOS

De nuevo, Alex Grijelmo nos habla, con humor, mucho humor, de algunas cosas que hemos dicho en clase. Leamos en su Punta de la lengua:
Chascarrillos gramaticales
La vida y la gramática se parecen pero no son lo mismo. Por ejemplo, una cebra mantiene su género femenino aunque se trate de un macho. Lo mismo sucede con una ballena, una ardilla o una jirafa. En cambio, el topo puede ser una hembra, igual que un moscón o un ratón.

Las palabras terminadas en o tienden a ser masculinas; y las que acaban en a, femeninas; pero existen transgenéricos: “la mano”, “el día”, “el mapa”, “la radio”, “el programa”, “el pediatra”, “el guardia”, “el atleta”, “la contralto”, “la soprano”… Y los sexos biológicos son dos; pero los géneros, tres (masculino, femenino y neutro).

Si decimos "los jueces", que es masculino, eso abarca a los jueces y a las jueces. Si decimos “la judicatura”, que es femenino, también. “La persona” representa en femenino a mujeres y hombres, mientras que “el ser humano” lo hace en masculino, con el mismo resultado.

La gramática se aleja a veces de la vida, pero los términos que usa al definir sus conceptos la evocan muy a menudo. Eso facilita que hoy nos tomemos a broma sus paradojas con estos desaforismos para aficionados a los juegos lingüísticos.

♦ Una rata dura más tiempo que un rato.

♦ En la oración “el boxeador dio un puñetazo al árbitro”, el árbitro recibe directamente el puñetazo, pero es el complemento indirecto.

♦ Un problema de “sintaxis” también se da cuando no hay huelgas del transporte.

♦ Lo peor que le puede pasar a un verbo defectivo es que además sea imperfecto.

♦ Pensar no es un verbo reflexivo.

♦ Agacharse sí que es un verbo reflexivo, pero debería clasificarse como flexivo.

♦ En una oración, los elementos apuestos no tienen por qué ser muy atractivos.

♦ La gente se pregunta por qué “todo junto” se escribe separado, y “separado” se escribe todo junto. También parece raro que “exmarido” se escriba ahora todo junto cuando define a un separado.

♦ La negación de positivo es impositivo.

♦ Los pronombres demostrativos nunca han sido capaces de demostrar nada.

♦ El idioma español tiende al uso activo frente al pasivo, a diferencia de lo que ocurre ahora en la contabilidad.

♦ Los posesivos son a menudo pura ilusión. Decimos “duermo en mi casa” o “voy a mi empresa”. Pero “mi casa” es del banco. Y “mi empresa” es de… ¡anda, qué casualidad!

♦ Si usamos más los verbos imperativos para rogar, deberían llamarse rogativos.

♦ El sujeto agente no es necesariamente un guardia.

♦ En la oración “el policía detuvo al ladrón”, el sujeto es dos veces agente.

♦ En la oración “el enfermo fue operado ayer”, el sujeto es dos veces paciente.

♦ La voz pasiva es un verbo transitivo que se ha mirado al espejo.

♦ La palabra “Telefónica” no tiene prefijos.

♦ La mayoría de los adjetivos calificativos son descalificativos.

♦ En gramática, la sección de complementos no está en la sexta planta.

♦ La oración “hoy ha hecho un día muy frío y lluvioso” se construye sobre un tiempo perfecto.

♦ Los espacios vacíos de un texto están llenos de silencio.

♦ Para la ortografía, el acento es el mismo en todas las regiones.

♦ La exclamación exclama, la interrogación interroga y la interjección interjecta.

♦ Tras la reforma laboral, el prefijo ha pasado a precario.

♦ Los accidentes gramaticales son todos muy previsibles.

♦ El acusativo no depende jerárquicamente del fiscal general del Estado.

♦ Incluso el pretérito pluscuamperfecto puede tener algún defectillo.

♦ ¿Por qué copular no es un verbo copulativo?


♦ Los verbos copulativos, como ser o estar, no son los que refieren determinada actividad de los seres animados (especialmente de los muy animados), sino los que forman un predicado nominal. Eso sí, necesitan el atributo.