jueves, 21 de noviembre de 2013

¡¡¡Georgina!!!


RAFAEL ALBERTI Y EL SURREALISMO

Hoy traemos a clase este poema de Rafael Alberti, como ejemplo de poesía surrealista que los poetas de la Generación del 27 hicieron a partir de 1925. Recuerda que Buster Keaton es uno de los actores cómicos norteamericanos más importante del cine mudo. El cine fue tema poético para otros poetas como Jorge Guillén ("Caballos en el aire") en su Cántico o Pedro Salinas (“cinematográfico”) en su libro Seguro azar.
          



  Este poema lo hemos leído en el libro de Alberti Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos. Aquí se habla de Georgina, la protagonista de La quimera del oro. Recuerda también que la vaca Ojos Castaños es la novia de Keaton en Mi vaca y yo, película de 1925.
Diviértete leyéndola:



BUSTER KEATON BUSCA POR EL BOSQUE A SU NOVIA, QUE ES UNA VERDADERA VACA
1, 2, 3 y 4
En estas cuatro huellas no caben mis zapatos.
Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos,
¿de quién son estas cuatro huellas?
¿De un tiburón,
de un elefante recién nacido o de un pato?
¿De una pulga o de una codorniz?
(Pi, pi, pi.)
¡Georginaaaaaaaaaa!
¿Dónde estás?
¡Que no te oigo Georgina!
¿Qué pensarán de mi los bigotes de tu papá?
(Papáááááá.)
¡Georginaaaaaaaaaaa!
¿Estás o no estás?
Abeto, ¿dónde está?
Alisio, ¿dónde está?
Pinsapo, ¿dónde está?
¿Georgina pasó por aquí?
(Pi, pi, pi, pi)
Ha pasado a la una comiendo yerbas.
Cucu,
el cuervo la iba engañando con una flor de reseda.
Cuacua,
la lechuza, con una rata muerta.
¡Señores, perdonadme, pero me urge llorar!
(Guá, guá, gua)
¡Georgina!
Ahora que te faltaba un solo cuerno
para doctorarte en la verdaderamente útil carrera de ciclista
y adquirir una gorra de cartero.
(Cri, cri, cri, cri)
Hasta los grillos se apiadan de m
y me acompaña en mi dolor la garrapata.
Compadécete del smoking que te busca y te llora entre aguaceros
y del sombrero hongo que tiernamente
te presiente de mata en mata.
¡Georginaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
(Maaaaaa).
¿Eres una dulce niña o una verdadera vaca?
Mi corazón siempre me dijo que eras una verdadera vaca.
Tu papá, que eras una dulce niña.
Mi corazón, que eras una verdadera vaca.
Una dulce niña.
Una verdadera vaca.
Una niña
Una vaca.
¿Una niña o una vaca?
O ¿una niña y una vaca?
Yo nunca supe nada.
Adiós, Georgina.
(¡Pum!)

domingo, 17 de noviembre de 2013

Tenemos Sabina

LA TRANSITIVIDAD

Hemos dicho en clase que la Oración la forman los dos constituyentes inmediatos (S y Pred). Cada uno tiene su nucleo: NS y NPRED.
 El NPRED es siempre un verbo. Hablamos de verbos transitivos, intransitivos, impersonales, pronominales, copulativos y auxiliares.

 Los verbos transitivos e intransitivos tienen que ver su capacidad designativa: suficiente por si misma, o necesitada de un CD que complete su significado. Así decimos que un verbo es transitivo si necesita especificar su significado.  Será intransitivo si tiene significado completo:

María hace una tortilla de patatas.
María vive bien.
Juan sale de casa.

 Pero ojo, se suele decir que comer es transitivo e intransitivo:
María come.
María come una manzana.

Y esto es así porque la transitividad o intransitividad es algo que atañe más a la estructura de las oraciones que a los propios verbos.

Nada mejor que esta canción de Joaquín Sabina para explicarlo:


Tenemos memoria, tenemos amigos,
Tenemos los trenes, la risa, los bares,
Tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
Tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, amores que matan,
Tenemos silencio, tabaco, razones,
Tenemos Venecia, tenemos manhattan,
Tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
Tenemos costumbres, pudores, jadeos,
Tenemos la boca, tenemos los dientes,
Saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
Los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
Tenemos Quintero, León y Quiroga,
Y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
Para no cortarse de un tajo las venas,
Más de cien pupilas donde vernos vivos,
Más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos un as escondido en la manga,
Tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
Monjas de Fellini, curas de Berlanga,
Veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos,
Tenemos el morbo, los celos, la sangre,
Tenemos la niebla metida en los huesos,
Tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de aquiles sin fondos,
Ropa de domingo, ninguna bandera,
Nubes de verano, guerras de macondo,
Setas en noviembre, fiebre de primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
Que importa, lo siento, hasta siempre, te quiero,
Hinchas del atleti, gángsters de Coppola,
Verónica y cuarto de Curro Romero.

(estribillo)

Tenemos el mal de la melancolía,
La sed y la rabia, el ruido y las nueces,
Tenemos el agua y, dos veces al día,
El santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y Mccartney, Gardel y Le Pera;
Tenemos horóscopos, biblias, coranes,
Ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
De islotes son nombre ni ley ni rutina,
Tenemos heridas, tenemos medallas,
Laureles de gloria, coronas de espinas.

(estribillo)

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
Ángeles caídos, barquitos de vela,
Pobre exquisitos, ricos miserables,
Ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron,
Crímenes perfectos que no cometimos,
Retratos de novias que nos olvidaron,
Y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y sanchos, babel y sodoma,
Abuelos que siempre ganaban batallas,
Caminos que nunca llevaban a roma.